El Mandala del Rave

La influencia de las estrellas y los planetas en nuestra vida
Nuestro asombro ante la bóveda celeste se remonta a los orígenes de la humanidad, al igual que nuestra curiosidad por su relación con la vida en la Tierra. Muchas culturas estudiaron el movimiento de los astros con fines prácticos, como la agricultura y la navegación, o movidas por la intuición de que también podían ejercer alguna influencia en la biología y la psique humanas. Con la llegada de la era moderna, la comunidad científica se apresuró a calificar esta línea de investigación de pseudociencia y la relegó al ámbito de las doctrinas esotéricas.
El Mandala del Rave
En Human Design, el Mandala del Rave representa con precisión la influencia del campo estelar que nos rodea sobre nuestro ADN y nuestro metabolismo. Esta influencia no es directa: primero pasa por el filtro de los planetas de nuestro sistema solar, que traducen la información a un contexto propio de la Tierra y, por tanto, interpretable por el organismo humano.
Los neutrinos son partículas microscópicas generadas en el interior de las estrellas. En términos de Human Design, forman una especie de internet universal: después de atravesar los planetas y llegar a la Tierra, establecen en el momento de nuestro nacimiento una impronta genética de diferenciación muy específica y única para cada individuo.

Los 64 hexagramas y el ADN
El Mandala del Rave divide la esfera celeste en 64 Puertas. Estas Puertas se corresponden tanto con los 64 codones genéticos —las «palabras» con las que está escrito nuestro ADN— como con los 64 hexagramas del Libro de los Cambios, el I Ching, uno de los pilares de la antigua cultura china. Junto a las 64 Puertas, el Mandala incluye las 12 constelaciones de la astronomía occidental para establecer la orientación astronómica asociada a cada Puerta. Esta correspondencia permite determinar con gran precisión qué aspecto de nuestro ADN recibió la impronta de cada región del campo estelar en el momento de nacer y a través de qué planeta concreto.

La dualidad humana
A diferencia del cálculo astrológico, Human Design utiliza información planetaria correspondiente a dos momentos distintos: el nacimiento y aproximadamente 88 días antes, con independencia de que el parto se produjera a término, de forma prematura o más tarde de lo previsto. Este segundo cálculo se refiere al momento en que ha concluido el desarrollo de la neocorteza cerebral y el «vehículo» está preparado para recibir al pasajero, lo que habitualmente llamamos alma.
Ambas improntas genéticas contribuyen a generar el Cuerpo Gráfico del Rave de una persona. Es el resultado de reunir aspectos conscientes —la Personalidad, impresa en el momento de nacer— y aspectos inconscientes —el Diseño, impreso 88 días antes—. En la animación que acompaña este texto puedes ver cómo la información del Mandala activa las distintas Puertas del Cuerpo Gráfico.
